‘Amazona’, de Clare Weiskopf. Las fracturas de la maternidad

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La suerte del documental, siguiendo a Jean Louis Comolli, es la de tener que ver con el quiebre de la realidad, lo que resiste, lo que queda, el desecho, el residuo, lo excluido, la parte maldita. Ese quiebre, esa parte maldita no es más que aquello de nuestra paradoja como humanidad. Eso que nos sobrepasa y sobre lo que los mercaderes del buen comportamiento social suelen tener recetas.

En Amazona las fisuras se abren en la familia, y más precisamente en la relación entre madre e hija. Clare Weiskopf, la directora y su madre, Val, de 80 años. A través de una narración en off en primera persona y volviendo sobre materiales del pasado como fotos y videos, Clare va desovillando la madeja de la historia con su madre de quien se había separado a los 11 años cuando esta decide dejarlo todo e irse al Amazonas colombiano. No solo la dejaba a ella, también a sus hermanos.

En ese acto está la génesis de la historia. “Desde que era una adolescente intento hacer una película sobre mi mamá”, nos dice Clare al inicio de la película, pero no es hasta ahora  que está embarazada y que quiere tener una familia, que decide visitarla en su casa en la selva no solo con el propósito de concluir la película que alguna vez fue solo una idea, sino de entender aquella decisión. Necesita respuestas y va en búsqueda de ellas.

Las preguntas directas que Clare le hace a su madre en la película sobre las decisiones que tomó en el pasado tienen toda la intención de confrontarla en una especie de reclamo por no haber priorizado aquello que suponemos priorizan las madres: sus hijos por encima de todo. Pero lo poderoso que resulta de esa confrontación y las reflexiones que tanto Clare, en su voz en off, como Val hace en sus respuestas, es que nos cuestionan sobre aquellas máximas que asumimos como pilares de lo que debe tener una madre y que se deben cultivar en una familia: sacrificio, responsabilidad, cuidado. Y al frente, la posibilidad de ser libre, de hacer lo que realmente se desea, sin miedo, y con el solo propósito de vivir.

¿Una mujer debe renunciar a sus sueños cuando se convierte en madre? es la pregunta que guía la búsqueda de Clare. De pronto, en medio de la narración y mientras nos encontramos inmersos en la historia de múltiples viajes y estaciones de Val, nos asalta esa tentación de ser políticamente correctos como espectadores y preguntarnos ¿Dónde está el justo equilibrio entre aquella libertad anhelada y las ataduras que supone la maternidad?,  como deseando una fórmula, una respuesta exacta que en el fondo sabemos inexistente.

El documental logra salir del lugar común de una madre acusada y una hija que le reclama por las ausencias o los errores cometidos en el pasado. En medio de la vegetación, los sonidos y la lluvia del Amazonas, a lo que asistimos es a un encuentro honesto entre una madre y una hija embarazada que están dispuestas a hablar sin máscaras.

A Val la vemos cantar, llorar, reír, sentir dolor por sus hijos y por las consecuencias de haberlos dejado, oímos sus narraciones, su voz sin arrepentimientos, con la única certeza de lo vivido, de la experiencia, de la valentía de llevar hasta las últimas consecuencias la decisión de vivir sin ataduras. Clare conversa con su madre y después de hacerle dolorosas preguntas, la vemos compartiendo en la intimidad de la casa el disfrute de bailar una canción, asistir al parto de unos gatos, compartir momentos juntas. Las posibles justificaciones sobre lo que hizo Val en el pasado ya no parecen importantes y es allí donde el documental logra ser verdadero porque trasciende al ejercicio mecánico de dejarnos con una respuesta, con una verdad o con un único juicio.

Frente a la complejidad del acto de vivir, nuestra sociedad ha decidido simplificarlo todo a través de pautas que señalan cómo debe ser la madre, el padre, la hija, los amigos, los amantes. Esta película logra desprendernos de esas pautas y colocarnos en otro lugar, al menos para cuestionar desde allí eso que consideramos “normal”. La parte maldita de la que habla Comolli y que el documental tiene la posibilidad de capturar es precisamente eso, lo incategorizable, lo que nos cuesta explicar o justificar, la experiencia de estar en la vida.

 

Créditos y ficha técnica

Amazona

Directora, coproductora Clare Weiskopf

Productor, codirector Nicolas Van Hemelryck

Idea Clare Weiskopf y Nicolas Van Hemelryck

Editor  Gustavo Vasco

Año: 2016

País: Colombia

Duración: 82 min

Idioma: español + inglés

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