Ensayo

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Y usted, ¿ a qué le tiene miedo?

La atmósfera en Colombia está contaminada con la adrenalina que se exhala en la calles, en las puertas y en las oficinas. El amor al prójimo aquí es miedo al prójimo y acostumbramiento a las secreciones felinas que erizan las sombras nocturnas. De los ciclos del miedo y sus vertientes, de esta cultura en donde el medio ambiente es el miedo ambiente tratan esta entrega de El ojo del Cangrejo.

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Estudiante Muerto. Alejandro Obregón, 1956. Colección de The Art Museum of the Americas. Tomado de http://www.mcarts.com/obregon/arte/2.html

El poder del miedo

La serpiente, el monstruo, las brujas, el diablo, los demonios, son designaciones que todavía se usan en el lenguaje político y en las notas de periódicos para nombrar, como en tiempos antiguos, el mal, el enemigo, o simplemente el adversario político o ideológico. Estas formas ladinas del discurso público ocultan el entramado de la violencia en Colombia.

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Los deseos de una nación

Los deseos de la nación

Al leer los periódicos, ver las noticias o andar por la calle, podemos descifrar un país que desea tanto la paz y la independencia que hace todo lo posible por desvirtuarlas.

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Museo Larco. Lima, Perú.

El sexo de los dioses

Los huacos peruanos son parte de la expresión libre del erotismo que caracteriza a las culturas originarias. Lejos de lo que sucede hoy, en ellos no existe el encubrimiento de la vida cotidiana.

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©Ray Johnson Estate, Courtesy Richard L. Feigen & Co

El erotismo oculto del Siglo de Oro

La literatura erótica del Siglo de Oro permaneció invisible durante mucho tiempo debido a las contenciones institucionales de la época y de épocas posteriores. Un vistazo a algunos poemas eróticos del Siglo de Oro permite redescubrir en ellos las voces de hombres y mujeres que celebraron de muchas formas el deseo.

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Juergen Teller  - Ukraine Exhibit

El deseo mueve el mundo

El edificio de la cultura está construido al revés, allí en donde debería intervenir el deseo interviene la razón, y viceversa, el cuerpo de la sociedad moderna está mal diseñado, prevalece el desequilibrio de origen entre el placer y la razón.

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